Friday, October 29, 2010

No Me Importas

Fumar se ha vuelto algo común. Nadie se sorprende cuando alguien enciende un cigarillo y mucho menos se detiene a analizar la magnitud del acto. Nos hemos acostumbrado, y en esta costumbre, pasamos por alto sus verdaderas implicaciones.

Los fumadores y los que viven con ellos, presentan el doble de riesgo de enfermedad cardíaca fatal. El fumar también aumenta el riesgo de apoplejía. Las mujeres, especialmente las mayores de 35 años que toman píldoras de control de la natalidad y fuman, presentan un riesgo mayor de apoplejía o infartos. El aumento de la presión arterial es otro peligro del fumar. El hábito de fumar también reduce las concentraciones del HDL, o "colesterol bueno".


Los fumadores y las personas que viven con ellos presentan de dos a tres veces la probabilidad de sufrir de úlceras pépticas. Los fumadores también presentan un riesgo mayor de lo normal de sufrir fracturas de caderas, muñecas y vertebrales (espina dorsal). Además, el fumar complica los trastornos del sueño. Los fumadores también tienden a contraer resfriados y otras infecciones respiratorias con más frecuencia que los que no fuman.


El humo del tabaco es peligroso para los que no fuman. La exposición al humo, también llamada fumar pasivamente, aumenta los riesgos de los que no fuman de tener los mismos problemas que los fumadores. Una persona que no fuma, que permanezca en una habitación con mucho humo por una hora, con varios fumadores, inhala tantos agentes químicos malos como los que inhalaría si fumase en realidad 10 o más cigarrillos. Un estudio demostró que la tasa de cáncer de pulmón entre las mujeres no fumadoras dependía de la cantidad de cigarros, puros o pipas que fumaban sus esposos.


El fumar afecta a la mujer embarazada y a sus niños por nacer. Las madres que fuman presentan un riesgo mayor de aborto espontáneo y de nacimiento de niños muertos. Los niños de madres que fuman presentan, como promedio, pesos menores al nacer. También presentan infecciones respiratorias más frecuentes, un riesgo mayor de infecciones crónicas de los oídos y de asma, y una función pulmonar menos eficiente. Las investigaciones recientes sugieren una vinculación posible entre el hábito materno de fumar y el trastorno de déficit de la atención (hiperactividad) en los niños. También se sigue investigando la posibilidad de que la exposición al humo de cigarrillos pueda ser un factor en el síndrome de muerte infantil súbita (en inglés, SIDS). Los niños de fumadores normalmente también desarrollan el hábito de fumar cigarrillos.


Cuanto mayor sea el número de cigarrillos que una persona fuma diariamente, tanto mayor será el riesgo de enfermedad. El pasar de los cigarrillos a una pipa o puros puede no reducir el riesgo de enfermedad si el fumador continúa inhalando el humo. Los fumadores de puros y pipas presentan el mismo riesgo de contraer cáncer de la boca, labios, laringe y esófago que los que fuman cigarrillos. Afortunadamente, cuando un fumador deja de fumar, muchos de estos riesgos disminuyen.
http://www.pmministries.com/ministeriosalud/tabaco/peligrosfumar.htm

¿Te detuviste a leer esos párrafos, o simplemente le diste una leída por encima? ¿Te detuviste a pensar en lo que dice? ¿Sentiste algo o te fue indiferente?

A mi me sorprende bastante como podemos leer cosas así, y continuar permitiendo que personas que amamos fumen sin que nos importe, que extraños fumen alrededor de nosotros sin exigir que respeten nuestras vidas, que lo sigamos viendo como algo normal.

Aquí entrarían los argumentos que he escuchado anteriormente de muchos fumadores ante reclamos. “Es mi vida”, “La gente igual bebe, y hace drogas, porqué yo no puedo?”, “Todo hace daño como sea”.

Tienen razón. Es su vida. Pero, ¿y la del niño que está parado cerca? ¿Y la mía? No es un acto independiente que sólo afecta al que lo comete. Afecta a todos los que están alrededor. El que fuma, en ese instante, hace que SU decisión de no importarle las consecuencias de salud de fumar sea algo de TODOS los que lo rodean.

Sí, la gente bebe y hace drogas, también son decisiones, igual que la de encender un cigarrillo.
No todo hace daño. Es verdad que vivimos en tiempos donde hasta la comida se ha vuelto un posible peligro para nuestra salud, y también es verdad que para vivir vidas saludables requiere de un esfuerzo extra, de educación, de dedicación; pero esto no lo hace imposible.

Lamentablemente, al igual que muchas otras conductas que afectan nuestra sociedad, estamos acostumbrados. No cuestionamos a los demás. No exigimos nuestros derechos. Aceptamos las cosas como son. Y en esa aceptación perdemos permiso sobre nuestras vidas.

Al mismo tiempo, los que fuman dan un ejemplo a los niños, a los adolescentes, a las personas que los admiran. Le dicen a los demás “está bien fumar”. Niños, que veneran a sus padres, asocian fumar con la persona que tanto admiran, y hasta lo usan en su role-play. Adolescentes ven a sus amigos fumar y lo asocian con ser “cool” o populares. Ahora, invirtamos los roles. ¿Qué pensarías si vieras a personas que admiras y quieres hacer algo que desconoces? ¿Qué sentirías si vieras a tus bebés fumando?

Entiendo que es difícil dejar un hábito que causa dependencia. Pero también entiendo que es más difícil sufrir sus consecuencias a largo plazo. La humanidad ha creado un sentir de negligencia por el valor de la vida. Nos creemos inmune a los perjuicios hasta que los sufrimos. Vamos por la vida con creencias de inmortalidad. Y no es así. Podremos perdurar por décadas como mañana pudiésemos no estar aquí. Necesitamos comenzar a valorar nuestras vidas, y todo comienza por nuestros hábitos y costumbres. Y fumar es uno de esos hábitos.

Cuando fumamos, decidimos descuidar nuestros cuerpos y nuestro bienestar ahora y en el futuro. Al mismo tiempo, le decimos a los que nos rodean, simplemente, no me importas.

1 comment:

  1. Bueno, vivo desde hace 15 anios con un fumador...es tan dificil para el simplemente DEJARLO. Los ninos le dicen que lo deje, sus padres, mis padres...yo...la verdad es que estamos todos expuestos a las enfermedades y peligros que provocan el fumar...debe hacer un esfuerzo. Por su salud, por la nuestra. Buen articulo Niki..

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